Playas más y mejor accesibles…The Room te lanza un reto de Conciencia Social.

Verano, sol, terrazas, vacaciones…y playa. Más o menos esta es la ecuación llegado el tiempo estival. Empieza el sol a calentar y ahí estamos pertrechados con nuestra sombrilla, nevera, toalla moderna y último grito en bikinis y bañadores. Hasta aquí el mismo patrón cada verano.
Sin embargo, este año The Room ha tomado mayor conciencia social y hemos pasado a la acción.
Nos gusta disfrutar de la playa. Playas andaluzas, levantinas, de las islas Baleares y canarias, catalanas y…hasta las fresquitas playas del norte. Pero para The Room no tiene sentido disfrutar si una parte de la población no puede hacerlo en igual medida. Sí, hablamos de esas personas que tienen movilidad reducida y para las que disfrutar de un día de playa puede convertirse en toda una odisea o, mejor dicho, en un suplicio.
España es un país privilegiado en cuanto a kilómetros de costa. Nuestras playas y el sol son un reclamo turístico (el 10% del PIB, según cuentan los expertos). Cada año lanzamos el grito de los cientos de playas que ondearán su Bandera Azul, añadiendo ese valor al sector que más alegrías nos está dando en estos tiempos… ya sabeís… en estos tiempos en los que tenemos que agudizar el ingenio.
Pero, ¿son realmente accesibles para quienes tienen reducida su movilidad? Os lanzamos este reto de concienciación social. Os pedimos que nos habléis de todas esas playas a las que vais a poneros morenos. Queremos que nos contéis cómo están diseñados los accesos a las mismas y con qué infraestructuras cuenta. Queremos construir una cadena accesible que llegue a todos los oídos. ¿Fácil,no? Pues al lío:
Nuestra “misión social” es sencilla: dar ese pequeño toque de atención a quienes mandan para que se lo pongan fácil a todo el mundo. Queremos veranos de playas más y mejor accesibles para todos (este mes de julio nos ha dado por la playa… agosto lo mismo tiene un toque más urbanita).
Por si tenéis alguna duda del reto, os ponemos un ejemplo: este mes de julio una de nuestras roomergirls se ha ido a Galicia. Concretamente a La Coruña. Coruña es casi una isla. Junto a ciudades maravillosas como Cádiz, Gijón, Santander o San Sebastián tiene el privilegio de contar con varias playas en pleno centro de la ciudad. Ahí es nada.
Nuestra roomergirl, aprovechando esos días de descanso y que el tiempo estaba gris, se puso a recorrer una parte de esas playas y ver cuántas rampas de acceso tienen y cómo están hechas. El resultado es… preocupante.
Entre la zona de Riazor y el Matadero hay 2km de playas (Riazor, Orzán y Matadero). Dos kilómetros con 14 accesos a las playas. De esos 14 accesos sólo hay cuatro accesos, supuestamente, habilitados con rampas para personas con movilidad reducida. Y decimos “supuestamente” porque una persona en silla de ruedas, vaya sola o acompañada, tiene complicado acceder a la playa y en alguna de las rampas su destreza tiene que ser del nivel de la Fórmula 1.

Playa Riazor, en La Coruña

Playa Riazor, en La Coruña

Playa de Riazor: cuenta con una pequeña rampa (minúscula), de construcción lisa, a la altura del Playa Club y sin tramos de madera que permitan adentrarse en la playa.
Otro de los accesos está junto a la caseta de los socorristas (con paneles solares, eso sí). Se trata de una rampa más amplia, hecha de adoquines, que conecta con un camino de madera. El problema de esta rampa es que te juegas la vida si tratas de bajarla solo, como así nos lo manifestó una familia que iba con su hija en silla de ruedas. La joven nos decía que bajar por la rampa de adoquines sola podría llevar a caerse, por lo que siempre necesitaba la ayuda de alguien que pudiera ir frenando la bajada. Nos contaba, también, que el camino de madera facilitaba llegar a la playa pero que era muy corto para poder elegir otros puntos más cercanos al agua.

Playas Orzán y Riazor, La Coruña

Playas Orzán y Riazor, La Coruña

 

Playa del Orzán: esta zona es conocida por la cantidad de surfistas que se concentran para sortear las olas. Cuenta con una rampa de acceso, hecha en adoquines, que sirve además para facilitar la bajada de las máquinas que acondicionan la arena. Esto añade otra barrera que sortear: las hendiduras que tiene la rampa por este acceso continuo de las paleadoras. A esta barrera, junto a la problemática de los adoquines, le añadimos otra más: el camino de madera es tan corto que cuando terminas tienes la sensación que no has bajado a la playa.

Acceso Playa Matadero, A Coruña

Acceso Playa Matadero, La Coruña

Y, por último, la playa del Matadero: a primera vista podríamos estar ante “la mejor rampa de acceso”. Su construcción, o mejor dicho, adecuación es de hace unos años. No está hecha de adoquines, da a una pequeña calita por lo que el recorrido por la arena es pequeño pero, su pendiente (de un 8%) no cumple con la ley que establece la pendiente en un 6%. Vamos, que quien vaya en silla de ruedas se juega el tipo. El Ayuntamiento, ante las numerosas quejas de vecinos y asociaciones, se limitó a decir que “técnicamente es imposible rebajar la pendiente”.
Nuestra roomgirl entiende que quizá, ahora, sea “técnicamente imposible” adecuar esa pendiente al 6%. Sin embargo, nos planteamos como reto que intenten mejorar las rampas de adoquines con un acceso menos complicado pues, si ya es difícil caminar entre adoquines, imaginaros bajar una rampa en solitario o con ayuda.
Así que, como en The Room nuestro lema es #nosmovemos vamos a movilizarnos e ir a por todas en nuestra PRIMERA MISIÓN SOCIAL: PLAYAS MÁS Y MEJOR ACCESIBLES.
Te toca a ti contarnos qué playa no tiene accesos o no cuenta con accesos adecuados para personas con movilidad reducida.

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